La Dra. Liliana Mayo, fundadora y directora del Centro Ann Sullivan del Perú (CASP), comparte un importante tip de aprendizaje dirigido a las familias: el acróstico CALMO, una herramienta que nos invita a reflexionar sobre nuestras reacciones y la manera en que nos comunicamos con nuestros hijos.
A través de este recordatorio, buscamos promover el autocontrol, la comunicación respetuosa y el uso de palabras que fortalezcan la confianza y el bienestar familiar.
¿Qué significa CALMO?
C: Controlo mis reacciones
Me detengo, respiro y elijo cómo responder. Antes de actuar, puedo tomar un momento para recuperar la calma.
A: Antes de gritar, respiro
Los gritos no enseñan; pueden generar miedo. Respirar y hablar con tranquilidad nos ayuda a comunicarnos mejor.
L: Le gano al miedo
El miedo puede paralizarme, pero el autocontrol me permite reconocer lo que siento y encontrar nuevas opciones para actuar.
M: Mi fuerza se entrena
El autocontrol es como un músculo: se fortalece con la práctica diaria, la paciencia y la constancia.
O: Ojo con lo que repito
Las palabras que usamos tienen un impacto en nuestros hijos. Hablemos con amor, confianza y respeto, reforzando mensajes positivos.
Aprender a responder con calma también es enseñar
En el Centro Ann Sullivan del Perú, reconocemos que las familias son parte fundamental del aprendizaje. Practicar el autocontrol y comunicarnos de manera respetuosa nos permite crear entornos seguros, donde nuestros hijos puedan aprender, desarrollar habilidades y fortalecer su confianza.
El acróstico CALMO nos recuerda que cada día tenemos una nueva oportunidad para enseñar con el ejemplo y construir vínculos más positivos.
¡Juntos hacemos posible lo imposible!

